Fitness para el cerebro

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Optimizar las habilidades mentales es el objetivo de muchas personas, no sólo de aquellas mayores sino también de empresarios y estudiantes jóvenes. Actualmente, la neurociencia ofrece varias alternativas para potenciar las funciones del cerebro, desde neurofármacos hasta programas de entrenamiento que buscan mejorar las aptitudes y el rendimiento mental. Diversos centros de investigación y universidades del mundo se especializan en ello. La corporación Posit Science y la Universidad de California, ambas en San Francisco, Estados Unidos desarrollan programas para la salud cerebral, implementando la neuroplasticidad. En la Universidad de California, Los Angeles (UCLA), el Centro para el Envejecimiento tiene su programa educacional Memory Training Course, para problemas de la memoria relacionados con la edad. En tanto que la Escuela de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, utiliza estrategias de intervención psicológica para mejorar la memoria en personas mayores. Brain Center América, compañía americana dedicada a la neurociencia, ofrece programas de software para personas de toda edad, para optimizar los procesos de aprendizaje. El Imperial College en Londres, desarrolló una técnica llamada Neurofeedback que utiliza tecnología en neuroimágenes para tratar problemas de concentración, hiperactividad y epilepsia, entre otros. En definitiva, un abanico de posibilidades para mantener al cerebro bien entrenado, y siempre en forma.

El amanecer de una nueva era para la neurociencia, promete no sólo tratamientos para males como el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas, sino también potenciadores para la memoria, ejercicios para mejorar las cualidades intelectuales y para afinar las respuestas emocionales. Hoy, existen diversos programas de entrenamiento mental que recurren a técnicas psicológicas o a software, que se utilizan exitosamente. Se trata de entrenar al cerebro, para mantenerlo en forma y a cualquier edad.

“Estamos en el umbral de profundos cambios en la habilidad para manipular el cerebro”, sostiene Paul Root Wolpe, bioeticista de la Universidad de Pennsylvania.

El cerebro es un órgano sumamente dinámico, en permanente relación con el medio ambiente y con los “hechos psíquicos”. Y así como el entrenamiento físico redunda en el bienestar cardiovascular, el entrenamiento cognitivo, sin duda, redunda en el entrenamiento de la dinámica cerebral.

Entre las infinitas capacidades de la materia gris, la memoria es una de las funciones más estudiadas, pero ya no sólo en su vinculación con el envejecimiento y sus falencias. Una intervención significativa en los problemas de la memoria se viene desarrollando con éxito en los últimos años, y cada vez más personas sacan provecho de ello.

Actualmente, está establecida la tendencia de recurrir a neurofármacos que mejoren el estado de ánimo y agudicen las habilidades mentales y el rendimiento, no solamente en personas mayores, sino en jóvenes estudiantes y empresarios. En Estados Unidos, 30 millones de americanos son consumidores de Prozac (fluoxetina), Paxil (paroxetina) y Zoloft (sertralina). Compañías como Cortex Pharmaceuticals, comercializan drogas que son moduladores de los receptores AMPA, que potencian la transmisión de glutamato entre las neuronas y les permite transmitir información a más velocidad, y a la vez afectan la plasticidad de las sinapsis.

El economista, filósofo y escritor americano Francis Fukuyama, sostiene que la biotecnología está incrementando el poder del ser humano para controlar su propia evolución, y esto derivará en que se termine alterando la naturaleza humana. El recurrir a estos fármacos, revela un panorama preocupante. Según Fukuyama, la industria farmacéutica está produciendo drogas que brindan mayor concentración, más rendimiento, elevando el nivel de serotonina en el cerebro, modificando ulteriormente la autoestima. “Y si uno necesita una droga para ser uno mismo, en definitiva, ¿existe entonces el ser uno mismo?”.

La función más crítica para potenciar en la mente, es la memoria. Y recurriendo a fármacos o a intervenciones de entrenamiento, la neurociencia busca elevar la calidad de las funciones cerebrales, para mejorarlas en personas mayores, y también en otro gran segmento de personas que pretenden optimizar las habilidades mentales.

En Princeton, el biólogo Joe Tsien ha creado en laboratorio, ratones genéticamente modificados para producir más receptores cerebrales NMDA (N-methyl-D-asparate), críticos en la formación y mantenimiento de la memoria.  Estos ratones, aprendieron mucho más rápido que aquellos no modificados. “La adquisición de memoria, es decir el aprendizaje, ha sido potenciado en estos ratones y así ellos pueden resolver problemas rápidamente. Este trabajo servirá para desarrollar drogas que potencien la memoria”, agrega Tsien.

Si estos componentes pudieran subsanar el déficit de memoria, entonces también deberían mejorar la memoria normal.  En el pasado y por falta de conocimiento, quizás personas con síntomas de mal de Alzheimer pueden haber sido consideradas como normales en su proceso de envejecimiento. Hoy se sabe que este mal constituye una enfermedad. Según Joe Tsien, “Hoy sabemos que las personas después de los 40 tienen menos memoria, y yo creo que eso no debería ser visto como algo normal”. Tsien apunta así al éxito en los tratamientos con medicación, pero conjuntamente a programas para mejorar la capacidad intelectual.

Por esto, muchos centros de salud, universidades y diversas entidades ofrecen programas de entrenamiento mental para optimizar estas capacidades.

En la actualidad, los programas de entrenamiento para memoria han demostrado su eficacia real tanto en personas mayores sanas como en personas con trastornos orgánicos específicos o alteraciones cerebrales. Al estudiar de forma más detenida los procesos de memoria, se ha observado que las personas mayores no usan estrategias para codificar, almacenar y recuperar la información. Sin embargo, si se les enseña la posibilidad de recurrir a dichas estrategias, su rendimiento mejora de forma significativa.

La corporación Posit Science es una compañía en San Francisco, Estados Unidos que desarrolla programas para la salud cerebral, implementando programas de neuroplasticidad -capacidad del cerebro para cambiar -, y a cualquier edad.

Un equipo de científicos de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) junto a la corporación Posit Science, ha desarrollado un programa para mejorar la memoria auditiva, la habilidad para recordar palabras y sonidos. Un estudio demostró que los participantes usando programas de entrenamiento en computadora mejoraron sus funciones neurocognoscitivas y la memoria. Luego de ocho semanas de entrenamiento especializado, mejoraron el promedio de memoria auditiva y atención.

“Este estudio demuestra claramente qué actividades son necesarias para mejorar las habilidades cognitivas aún en una edad avanzada”, sostiene el doctor Michael Merzenich, neurocientífico de UCSF. Los tratamientos que residen en terapias farmacológicas o técnicas de aprendizaje enseñan trucos a la memoria, en cambio el programa Posit Science está diseñado en base a estudios sobre la plasticidad del cerebro, y trata los problemas subyacentes no sólo por sus síntomas.

Los participantes mostraron –incluso- beneficios en su calidad de vida, mejoraron su capacidad de estar alerta, tuvieron mayor compenetración en la conversación y sintieron un mayor control sobre sus vidas. Usando tecnología de imágenes, los investigadores pretenden seguir también los cambios producidos en el cerebro durante el entrenamiento

“Los resultados son prometedores,” asegura el doctor Ronald Ruff, miembro de la American Board of Professional Psychology (ABPP) y profesor de Psiquiatría de la UCSF. En tanto, “cada año existen nuevos avances para aumentar la expectativa de vida, entonces este programa ayuda a que la performance cognitiva, siga el mismo curso y ritmo” afirma el doctor Merzenich.

El estudio fue llevado a cabo en Rossmoor, una residencia para personas mayores en San Francisco, con 95 voluntarios de entre 61 y 94 años. Según los investigadores, luego de un programa de 40 horas de entrenamiento los participantes mejoraron en 10 años su estatus neurocognoscitivo. La batería de herramientas evalúa cinco áreas cognoscitivas: memoria inmediata, memoria mediata, expresión oral, percepción visual y espacial, y percepción general.

Por su parte, en la Universidad de California, Los Angeles (UCLA), el Centro para el Envejecimiento tiene su programa educacional: Memory Training Course, para problemas de la memoria relacionados con la edad. Basado en investigaciones del doctor Gary Small en el Semel Institute for Neuroscience and Human Behavior, el programa tiene como misión mejorar y extender la vida sana y productiva a través de la educación y la investigación sobre el envejecimiento.

Brinda estrategias para mejorar la memoria, recordar nombres y caras, técnicas para recordar números y aprender los factores que afectan la memoria. Los cursos consisten en dos horas semanales y duran cinco semanas. Sin embargo, no pueden asistir personas con Alzheimer u otras deficiencias cognitivas.  En la actualidad, este programa se ha aplicado a 34 personas mayores de 60 años, y los resultados obtenidos demuestran una clara mejoría tras el entrenamiento, la cual se mantiene después de seis meses. Además de la citada mejoría en la memoria, los datos ponen de manifiesto un descenso en las puntuaciones, tanto de ansiedad como de depresión.

Asimismo, el Departamento de Psicología II de la Escuela de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, elaboró un programa de intervención para enseñar estrategias y técnicas útiles para codificar, almacenar y posteriormente poder recuperar la información aprendida, logrando así mejorar el rendimiento de la memoria. Dicho programa de intervención llamado “Programa de Entrenamiento en Estrategias para Mejorar la Memoria”, ha sido aplicado a 46 personas mayores de 65 años.

Se utilizan estrategias de intervención psicológica como procedimientos que facilitan las distintas fases del procesamiento de la información (registro, retención y recuerdo), y por lo tanto, mejoran así el funcionamiento de la memoria. Las personas que toman el programa son instruidas con estrategias de repetición, de centralización, de organización para ordenar, imaginar, clasificar la información y así recordar mejor. También, recurren a mnemotécnias; la más frecuentemente utilizada es la visualización (crear imágenes visuales de lo que debe recordarse). Asimismo, se les enseñan técnicas verbales utilizando el lenguaje como instrumento de procesamiento; formando acrónimos, acrósticos, creando rimas, asociando palabras clave, o gancho que ayuden a evocar lo que se quiere recordar.

Y como se mencionó anteriormente, no sólo los adultos mayores se benefician con estos programas. Brain Center América (BCA) es una compañía americana dedicada a la neurociencia que desarrolla los programas NeuroActive Program y NeuroActive Brain Bike. Dichos programas ejercitan el cerebro para lograr una mente más joven, más aguda, con más concentración y mejores habilidades de aprendizaje.

El doctor Stephane Bergeron, CEO de Brain Center America, ha lanzado en agosto de este año el programa NeuroActive Learning, un “edugame” científico que desarrolla y acelera las habilidades de aprendizaje para cualquier persona a partir de los 11 años. Learning es un software que predispone al cerebro a aprender, acelerando el proceso porque desarrolla habilidades, aptitudes y mecanismos que el cerebro usa para aprender: desde lectura comprensiva y retención hasta la resolución de problemas, pensamiento crítico, velocidad de análisis, memoria y mucho más, dice el doctor Bergeron.

Es un programa divertido y que compromete a la vez, e incluye cinco tutoriales extras para entrenamiento de la memoria y lectura veloz, que asegura máximos resultados. Muchas escuelas quieren agregarlo a su curriculum educativo y hay empresas que quieren ofrecerlo a sus empleados. El software, también se basa en el principio de la neuroplasticidad; la habilidad de generar nuevas conexiones neuronales, estimular el crecimiento de las células y suministrar mayor circulación y oxígeno al cerebro.

Además, científicos del Imperial College en Londres, utilizan una nueva técnica llamada Neurofeedback para entrenar a las personas a recordar con más claridad. A través de técnicas de neuroimagen y electroencefalogramas, la persona a la que se le coloca sensores en el cuero cabelludo, ve sus propias ondas cerebrales en la computadora y se le enseña cómo controlarlas. Esta técnica, se probó inicialmente en 40 personas. Cada una debía recordar ciertas palabras asociadas a categorías específicas, antes y después de la sesión de neurofeedback. La capacidad de recordar antes de la prueba era de un 71 por ciento, y luego de ella, pudieron recordar un 82 por ciento de las palabras. Los investigadores creen que esta técnica puede llegar a ser utilizada para tratar a personas con problemas de concentración, hiperactividad, epilepsia y otras condiciones similares.

En definitiva, las últimas investigaciones de la neurociencia evidencian que el cerebro, a toda edad, tiene un enorme potencial para optimizar cualidades tan esenciales como la memoria y para poder revertir sus falencias. También para adquirir nuevas habilidades con el ejercicio y el entrenamiento apropiados, con el fin de mantenerlo siempre en forma.

Referencias:

http://www.uninet.edu/union99/congress/confs/reh/02Delgado.html

http://www.neuroactiveprogram.com/EN/

http://www.reuters.com/article/pressRelease/idUS138313+11-Aug-2009+BW20090811

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_2685000/2685019.stm